Guía para la Confesión

Antes de la Confesión
-Reza y prepárate-

La Confesión puede parecer intimidante para muchas personas, pero con una preparación simple, puede ser un encuentro reparador con Cristo que te dejará lleno de paz.

Durante la Confesión
-¿Cómo me confieso?-

Considera utilizar un examen de conciencia para reflexionar cuando te prepares para tu confesión. Consulta una de las siguientes tres versiones del examen de conciencia (una, conforme a los Diez Mandamientos, una para niños y otra, según las Bienaventuranzas).

Bienvenida: El sacerdote te dará la bienvenida y podrá decir una bendición breve o leer un pasaje de las Escrituras.

Señal de la Cruz: Juntos, tú y el sacerdote harán la Señal de la Cruz. Luego, podrás comenzar tu confesión con estas palabras u otras similares: “Bendígame padre, porque he pecado. Han pasado [tantos días, meses o años] desde mi última confesión”.

Confesión: Confiesa todos tus pecados al sacerdote. Si no estás seguro sobre lo que debes decir, pide ayuda al sacerdote. Cuando termines, concluye con estas palabras u otras similares: “Me arrepiento por estos y por todos mis pecados”.

Penitencia: El sacerdote te propondrá un acto de penitencia. La penitencia podrá ser una oración, una obra de misericordia o un acto de caridad. También puede aconsejarte sobre cómo llevar una mejor vida cristiana.

Acto de contrición: Di un Acto de contrición, en el que expresas pesar por tus pecados y decides renunciar al pecado y vivir en la luz.

Absolución: luego, el sacerdote te bendice en la persona de Cristo mientras dice la oración de la absolución que te libra de tus pecados.

Después de la Confesión
-Puedes ir en Paz-